This article has been translated by Ana María González, retired professor of Spanish and French at Texas Lutheran University. Read the story in English here.

Además de cocinar un pavo y comprar regalos para los niños, es hora de agregar una vacuna de refuerzo del COVID-19 a su lista de cosas por hacer para las fiestas que se aproximan.

El viernes, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) otorgó la autorización de uso de emergencia para una tercera dosis de las vacunas Pfizer y Moderna como refuerzo a todos los adultos completamente vacunados.

De los 194 millones de adultos completamente vacunados en el país, más de 21 millones ya han recibido una vacuna de refuerzo. Dichas vacunas estuvieron disponibles en septiembre para las personas de 65 años o más, así como para las personas con previos problemas de salud.

Se espera que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades emitan una guía más específica sobre estas vacunas de refuerzo después de la decisión de la FDA. Mientras tanto, aquí están las respuestas a algunas preguntas comunes sobre las vacunas de refuerzo del COVID-19:

¿Qué es una vacuna de refuerzo?

Las vacunas de refuerzo hacen lo que su nombre indica: aumentan la inmunidad de la persona vacunada. Los científicos han descubierto que la inmunidad al COVID-19 en las personas vacunadas puede comenzar a disminuir alrededor de 6 a 12 meses después de una segunda dosis de la vacuna Pfizer o Moderna, especialmente para personas de 65 años o más, o para personas con un sistema inmunológico comprometido, aseguró el Dr. Duane Hospenthal, director del control de infecciones para el Baptist Health System. Una dosis de refuerzo puede fortalecer nuevamente la inmunidad de las personas, haciendo menos probable que se enfermen y que sean hospitalizadas.

“La forma en que vemos la vacunación es que captas la atención del sistema inmunológico con esas dos primeras inyecciones, y luego, más tarde, recibes una inyección “recordatoria al sistema” para aplicar realmente la memoria de esa defensa a largo plazo”, explicó Hospenthal. “La esperanza es que al proveer estos impulsores, se obtendrán años de protección”.

¿Por qué es necesaria una vacuna de refuerzo para el COVID-19?

Si bien algunas vacunas brindan inmunidad duradera al que la recibe, como la vacuna contra el sarampión, otras necesitan refuerzos. Los refuerzos son comúnmente necesarios para los virus respiratorios, como la influenza, que pueden evolucionar rápidamente, aseguró el Dr. Jason Bowling, epidemiólogo de University Health.

Por ejemplo, dentro del COVID-19, la variante delta es mucho más transmisible que la cepa alfa original. Esta variante del COVID-19 aumenta aún más la necesidad de aplicar refuerzos, indicó Bowling.

“Es esta inmunidad menguante, también en el contexto de una cepa más infecciosa, lo que llevó al deseo de estimular nuevamente el sistema inmunológico de las personas, para que tengamos más protección, para que tengamos menos propagación de enfermedades”, afirmó Bowling.

Bowling enfatizó que la necesidad de un refuerzo no significa que la vacuna del COVID-19 no funcione. Sigue siendo el mejor método de protección que tenemos contra el virus, aclaró.

Una encuesta reciente del Departamento de Servicios de Salud del Estado de Texas subraya qué tan bien funcionan las vacunas. Encontró que de los casi 29,000 tejanos que han muerto por enfermedades relacionadas con el COVID-19 desde enero, solo el 8% estaban completamente vacunados.

Bernard Arulanandam, microbiólogo y vicepresidente de investigación, desarrollo económico y empresa de conocimiento de UTSA, destacó que los impulsores son bastante comunes.

Cuando se trata de luchar contra los virus, es necesario asegurarse de que las células del cuerpo recuerden luchar contra agentes extraños como el COVID-19, pero a veces necesitan un pequeño recordatorio, señaló Arulanandam. Los impulsores funcionan al extender la duración de dichas respuestas protectoras del cuerpo, agregó.

¿Cuál es la diferencia entre un refuerzo y una tercera dosis?

Las personas con un sistema inmunológico comprometido o debilitado que recibieron una de las series de vacunas de ARNm (o sea Pfizer o Moderna) sí requieren una tercera dosis. La dosis de refuerzo de Moderna es la mitad del tamaño de su tercera dosis, mientras que para Pfizer y Johnson & Johnson el tamaño de la tercera dosis es el mismo que el de las vacunas. Sin embargo, la tercera dosis de la vacuna no significa lo mismo que el refuerzo de la vacuna, aclaró Bowling. Estas personas pueden recibir un refuerzo seis meses después de haber recibido su tercera dosis de la vacuna regular.

“Hay una tercera dosis para las personas que tienen problemas que afectan su sistema inmunológico de moderados a graves”, afirmó Bowling, reconociendo que esto “se suma a la confusión en torno a la vacuna de refuerzo”.

Los pacientes de quimioterapia, los receptores de trasplantes de órganos y las personas con enfermedades crónicas se encuentran entre los que sí necesitan una tercera dosis, puntualizó Bowling. Aquí puede ver una lista completa de los casos que sí requieren una tercera dosis.

La vacuna de refuerzo es para “todos los demás” que actualmente son elegibles, indicó Bowling. Es decir que desde el viernes, los que califican para un refuerzo son todos los adultos de 18 años o más que ya estén completamente vacunados. Bowling recomendó principalmente que las personas de 65 años o más, las que tengan otros problemas de salud y/o las que sean trabajadores de primera fila reciban este refuerzo.

Las personas que reciban la tercera dosis serán elegibles para una vacuna de refuerzo seis meses después de recibir la tercera dosis, aseguró la Dra. Anita Kurian, directora asistente de Metro Health. Cualquiera que no esté seguro de si necesita una tercera dosis o una vacuna de refuerzo debe consultar a su médico, añadió Kurian.

¿Quién necesita una dosis de refuerzo?

Actualmente las personas que califican para un refuerzo son los mayores de 18 años que ya recibieron una de las series de vacunas de ARNm (Pfizer o Moderna) hace 6 a 12 meses. Los que recibieron la vacuna de Johnson & Johnson de una sola dosis también son elegibles para un refuerzo si recibieron su inyección hace dos meses o más.

Pero algunos grupos de la población enfrentan más riesgos que otros.

“El grupo en el que [los médicos están] más interesados ​​en los refuerzos son las personas que tienen 65 años o más”, destacó Bowling. “Debido a que, al igual que la influenza, estas son las personas que tienen más probabilidades de ser hospitalizadas, de terminar en cuidados intensivos o de morir por el COVID-19”.

Bowling también recomendó que todos los trabajadores de primera línea, como empleados de hospitales, socorristas, maestros, trabajadores que ofrecen servicio de cuidados, de tiendas al menudeo y de hotelería, reciban un refuerzo lo más pronto que puedan, ya que se encuentran en contacto con personas arriba del promedio diario.

Eso definitivamente debería incluir a los residentes y empleados de hogares de personas mayores, enfatizó Arulanandam, y señaló que en los primeros días del COVID-19 el virus devastó estas comunidades porque muchos residentes tienen sistemas inmunológicos débiles.

“Esa definición de primera fila es muy amplia”, afirmó Arulanandam. “Creo que esas son realmente las personas que de verdad deberían ser las primeras en la fila para obtener estos refuerzos de la vacuna y luego… la población en general”.

¿Cuáles son los posibles efectos secundarios de una vacuna de refuerzo?

Al igual que con la primera y la segunda dosis, las personas que reciban la tercera dosis o un refuerzo pueden tener algunos efectos secundarios por el piquete, indicó Kurian. Estos efectos secundarios pueden incluir dolor en el lugar de la inyección, dolor de cabeza y fiebre. 

Aquí puede ver una lista completa de los efectos secundarios de la vacuna del COVID-19.

Kurian recomienda que las personas que consideren que necesitan más tiempo para su recuperación traten de recibir la vacuna un viernes o un fin de semana. Los residentes deben priorizar la obtención de su segunda dosis de la serie si solo han recibido una de las inyecciones de las series de dos dosis (Pfizer y Moderna). Hasta el jueves, el 77.4% de los habitantes de San Antonio han recibido al menos una de sus vacunas y el 64.4% ya están completamente vacunados.

¿Y los niños?

En este momento los niños no son elegibles para vacunas de refuerzo, aclaró Kurian. Los refuerzos solo están disponibles para adultos mayores de 18 años que ya estén completamente vacunados.

Aquí puede consultar nuestras preguntas y respuestas recientes para saber más sobre las vacunas del COVID-19 para niños.

¿Dónde puedo conseguir una dosis de refuerzo?

Los residentes del condado de Béxar pueden recibir una vacuna de refuerzo gratuita o una tercera dosis en el Alamodome de miércoles a viernes desde el mediodía hasta las 8 p.m., o mediante una de las clínicas de salud temporales de la ciudad. No es necesaria una cita, según el sitio web de la ciudad. Si bien no se requiere documentación, Kurian recomienda que traigan su tarjeta de vacunación. En caso de pérdida o extravío de la tarjeta, se pueden localizar en el registro de vacunas, afirmó. Para cualquier pregunta adicional, puede llamar al 311 o al (210) 207-6000 y seleccione la opción 8, o envíe un correo electrónico a COVID-19@sanantonio.gov

La mayoría de las farmacias, como Walgreens, CVS, H-E-B y Walmart también ofrecen vacunas de refuerzo sin costo, y muchos ofrecen una vacuna gratuita contra la influenza al mismo tiempo. Es seguro recibir ambas de una sola vez, explicó Kurian. En estas farmacias es posible que se requiera una cita.

Lindsey Carnett

Lindsey Carnett is the general assignment reporter for the San Antonio Report.