This article has been translated by Ana María González, retired professor of Spanish and French at Texas Lutheran University. Read the story in English here.

Una historia en la edición del martes del New York Times informó que la filántropa MacKenzie Scott y su esposo Dan Jewett han dado $2.74 miles de millones en donaciones a 286 organizaciones.

Lo que la historia no mencionó es que la ronda de donaciones tendrá un impacto positivo significativo en la cultura latina de San Antonio.

El Guadalupe Cultural Arts Center (GCAC) anunció que recibió una donación de $1 millón, junto con donaciones de $1 millón para el Esperanza Peace and Justice Center y $6 millones para la Asociación Nacional de Artes y Culturas Latinas (NALAC, por sus siglas en inglés), que tiene su sede en el lado oeste de San Antonio.

“Es la fantasía de todo director ejecutivo”, dijo Cristina Ballí, directora ejecutiva del GCAC. “Y lo admito, que todos soñamos con ‘¿Qué haría yo con un millón de dólares?’ Esto es como ganar la lotería”.

Las organizaciones no tenían que solicitar los fondos, que no tienen restricciones. El único requisito era enviar informes anuales de tres años para la organización, explicó Ballí.

Scott no especificó las cantidades otorgadas a las organizaciones; NALAC anunció su donación de $6 millones en un comunicado de prensa del martes.

“La donación sin restricciones reforzará nuestra capacidad para promover y cultivar el campo de las artes latinx para las generaciones venideras”, anunció en el comunicado la presidente y directora ejecutiva de la NALAC, María López de León. “Quiero agradecer a los artistas, porque son la inspiración de nuestro trabajo, así como a la comunidad de seguidores y al equipo de la NALAC, pasado y presente, por sus muchas contribuciones que han formado el legado de esta organización”.

Ballí y la presidente de la junta del GCAC, Celina Peña, se enteraron de la donación el 3 de junio a través de una llamada telefónica de la fundación de Scott, que pidió se guardara el secreto hasta que se hiciera el importante anuncio. Ballí dijo que la única persona a la que le contó fue al contador de la organización, que también prometió guardar el secreto, simplemente para explicar por qué de repente había un millón de dólares en la cuenta.

Ballí afirmó que ahora que la junta completa se ha enterado sobre la donación, la planificación de cómo gastar los fondos puede comenzar en serio. Sin embargo, ya tienen ideas concretas sobre la mejor manera de utilizar parte del dinero.

“Mi principal prioridad es fortalecer nuestro aparato de recaudación de fondos”, aseguró, hacia una campaña de capital para mejorar los siete edificios que componen el plantel del centro.

Inmediatamente puede comenzar la tercera y última fase de remodelación del antiguo edificio de la farmacia al otro lado de la calle Guadalupe desde el Teatro Guadalupe, agregó.

El Centro Esperanza también recibió $1 millón, que la directora ejecutiva Graciela Sánchez dijo que considera un reconocimiento al trabajo de su madre Isabel Sánchez, quien falleció inesperadamente el lunes por la noche.

Su madre encontró el primer edificio donde se estableció el centro en 1987 y sirvió como conector constante con la comunidad del West Side durante las décadas siguientes.

“Su legado es la Esperanza. Este millón de dólares se trata de los valores de mi madre y la continuación de lo que ella me enseñó a mí y a la comunidad”, recalcó Sánchez. “Estoy emocionada de ver que los frutos de nuestro trabajo están siendo reconocidos por personas que ni siquiera conozco”.

Sánchez trabajará con los miembros de la junta para determinar las prioridades de gasto, que dijo que incluirán el Museo del Westside recientemente inaugurado, y se sumará a los $300,000 recibidos del San Antonio Housing Trust para el Esperanza Community Land Trust, que restaura propiedades cuyos propietarios lo han sido por mucho tiempo para que puedan permanecer en sus barrios.

Scott anunció la ronda de obsequios en su blog, donde se identifica como “Mamá, escritora, defensora”. Scott está divorciada del fundador de Amazon, Jeff Bezos, y recibió una parte de las acciones de la empresa en el acuerdo. Hasta la fecha ha realizado donaciones por un valor de $8 mil millones de su fortuna, estimada en $36 mil millones.

Entre los $2.74 miles de millones hubo donaciones a colegios y universidades de 2 y 4 años, que incluyen la Universidad de Texas en San Antonio y San Antonio College.

De las donaciones a organizaciones artísticas y culturales específicamente, Scott escribió, “las instituciones artísticas y culturales pueden fortalecer a las comunidades transformando espacios, fomentando la empatía, reflejando la identidad comunitaria, promoviendo la movilidad económica, mejorando los resultados académicos, reduciendo las tasas de delincuencia y mejorando la salud mental”.

Ballí dijo que no sabía quién hizo la recomendación para que el GCAC fuera uno de los beneficiados. Scott escribió que ella, su esposo y “una constelación de investigadores, administradores y asesores” evaluaron “las organizaciones artísticas más pequeñas que crean estos beneficios con artistas y audiencias de regiones culturalmente ricas y grupos de identidad que los donantes a menudo pasan por alto”.

Que tres organizaciones latinas hayan recibido regalos tan importantes es fundamental para la cultura de San Antonio, afirmó Ballí.

“Parece que nos están notando a escala nacional lo suficiente como para recibir este tipo de inversión”, indicó.

“Esta es una historia sobre las organizaciones de artes latinas en San Antonio, las tres de ellas. Es realmente increíble. Estas tres organizaciones han existido durante mucho, mucho tiempo y han trabajado de manera constante durante décadas. Para mí es tan increíble que alguien lo haya reconocido “.

Nicholas Frank

Nicholas Frank moved from Milwaukee to San Antonio following a 2017 Artpace residency. Prior to that he taught college fine arts, curated a university contemporary art program, toured with an indie rock...